Dicho en un lenguaje llano, un puente térmico se produce cuando alguna parte de la construcción es continua desde el exterior al interior. De ahí el concepto de “puente”.
Esta situación facilita la transmisión directa de la temperatura entre exterior e interior (en función de la capacidad de transmisión del elemento en cuestión) dando lugar a diversas patologías.
En verano, un puente térmico canaliza la temperatura exterior (alta) hacia el interior produciendo un foco de calor en un interior que queremos mantener fresco.
En invierno el flujo de calor es a la inversa y provocamos pérdidas de calor hacia el exterior. Un calor que nos hemos esforzado en conseguir con el uso de sistemas de calefacción y por tanto mediante gasto energético.
Además, en períodos invernales un puente térmico supone un punto frío en la cara interior del cerramiento que puede producir condensaciones superficiales y la consiguiente aparición de moho en las paredes, en este caso tenemos un problema de higiene y salud.
Un buen ejemplo para ilustrar lo que supone un puente térmico es el de un cubo lleno de agua. Un agujero en la pared del cubo supone una pérdida del agua que supone un desperdicio de esta. En nuestro caso, las paredes del cubo serían la envolvente del edificio, el agujero sería el puente térmico y el agua representaría la energía que se pierde.
Técnicamente se considera un puente térmico cualquier alteración en la envolvente térmica que produzca una variación en el
comportamiento aislante de ésta. Se producen puentes térmicos por diversos motivos:
un cambio de grosor de la envolvente o uno de sus componentes (afecta a la transmisión del calor)
un punto en el que la geometría del edificio cambia (una esquina o un rincón…)
un cambio en los materiales que forman parte de la envolvente (una sujección para revestimientos con materiales de distinta composición…).
En edificios Passivhaus se han de identificar todos y cada uno de los puentes térmicos del edificio para cuantificar su impacto en la eficiencia del edificio. Fruto de este análisis se tomarán las medidas adecuadas para corregirlos y minimizar dicho impacto.
Ejemplo de puente térmico en construcción convencional:

Ejemplo de rotura de puente térmico en una ventana de aluminio, la zona marcada identifica el material aislante insertado entre la cara interior y la exterior de la carpintería.

Próxima entrega “control de infiltraciones en la envolvente opaca”
