Ya hemos visto como un edificio certificado Passivhaus mejora las prestaciones de un edificio con calificación energética
máxima según CTE.
Sin ánimo de polemizar tenemos que entender que hay baremos de análisis que difieren notablemente entre CTE y
Passivhaus.
En el apartado de las prestaciones de estanqueidad del edificio tenemos un ejemplo claro.
En la siguiente imagen vemos la tabla del CTE que especifica los valores límites en cuanto a la estanqueidad Imagen 1.- Infiltraciones según CTE

La estanqueidad del edificio se mide mediante el ensayo Blower Door, que consiste en someter al edificio a una depresión
interior de forma que el aire del exterior tiende a entrar dentro del edificio. El resultado de esta depresión (o subpresión
interior) se mide por medio de ordenador conectado al ventilador que produce la depresión.
Imagen 1.- Ensayo Blower Door en marcha (Ej. Praxis)

El ensayo se realiza provocando una diferencia de presión en el edificio de 50 Pa (Pascales) respecto a la presión
atmosférica en el exterior, esto equivale a una presión de viento de 30km/h contra el edificio.
Con estas condiciones de viento, el nivel de infiltraciones equivale a un nivel de renovaciones de aire concreto.
Como se puede ver en el cuadro de la imagen 1, en el caso más exigente contemplado por el CTE (una vivienda con una
compacidad mayor o igual a 4) el valor límite para las infiltraciones registradas sería 3.
En el caso de la certificación Passivhaus, el edificio no puede certificarse con un nivel de infiltraciones mayor a 0,6.
Por tanto, podemos concluir que el criterio empleado en Passivhaus es cinco veces más restrictivo que el de CTE.
En un edificio convencional, con resultados n50, podemos obtener resultados entre 5 y 9 renovaciones/hora (en la
mayoría de casos mucho más) Si consideramos la influencia de las infiltraciones en los cálculos de pérdidas energéticas,
un edificio puede empeorar su clasificación energética mucho más, dos o tres niveles de calificación menos.
Pero la falta de estanqueidad no solo afecta a las pérdidas energéticas, la entrada de aire incontrolada de aire en una
vivienda afecta directamente al CONFORT interior, en forma de RUIDO (confort acústico) corrientes de AIRE, partículas
varias que se cuelan con el aire, POLVO, POLEN, HUMEDAD…
Resulta difícil cuantificar el CONFORT dentro de una vivienda (probablemente se nota más cuando falta).
