VENTILACIÓN CON RECUPERACIÓN DE CALOR – VENTILACIÓN DE CONFORT

Una vez que hemos conseguido un espacio con un nivel de infiltraciones muy bajo (muy estanco) tenemos que pensar en la renovación del aire interior.
Dentro de un espacio cerrado, se acumulan agentes que pueden llegar a ser nocivos para las personas e incluso para el propio edificio.
 El vapor de agua, producido por el ser humano tanto por su actividad metabólica como por las actividades que realiza, las
duchas, la cocción de alimentos …
 Los propios olores corporales que desprendemos, más o menos presentes en función de la cantidad de gente y la actividad
que realizan Los COVs (compuestos orgánicos volátiles) que son sustancias químicas presentes en los materiales, tanto en los usados en la construcción como en los acabados y pinturas, también en los muebles y otros elementos de decoración. Todos estos materiales incorporan estos compuestos y tienen concentraciones especialmente altas cuanto más reciente es la
instalación.
 El CO2 y otros gases como el RADÓN (segunda causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaco a nivel
mundial.
En concreto el CO2 es exhalado por el ser humano al respirar, en una concentración del 4.5% del aire expirado. Este gas nocivo es fácilmente detectable y constituye una referencia de la calidad del aire de un espacio.
La concentración de CO2 en un ambiente exterior (en el campo) es de unos 380 ppm (partes por millón) o lo que es lo mismo un 0.038%.
En un ambiente urbano estará en torno a los 450 ppm y en el interior de los edificios oscilará según la población y la ventilación del ambiente.
La concentración de CO2 de un ambiente interior no debería estar nunca por encima de las 1200 ppm, a partir de concentraciones de 1500 ppm la calidad del aire se considera mala.
En 2020 se publicó el informe del proyecto de monitorización de colegios promovido por la Plataforma de Edificación Passivhaus juntamente con la Universidad de Burgos. El informe final presenta conclusiones demoledoras sobre la calidad del aire en aulas de colegios.
Este documento se puede consultar y está disponible en la Plataforma Pep para su lectura, resume las conclusiones del estudio que se realizó en un total de 36 colegios repartidos por toda la geografía española durante un año lectivo.
No nos alargaremos hablando de este tema, pero quiero copiar literalmente estos párrafos del informe:
Si analizamos exclusivamente el confort higrotérmico (temperatura ambiente y humedad relativa) solo durante el 68,06% del tiempo nuestros hijos estudian en condiciones adecuadas de temperatura y humedad. Si analizamos exclusivamente los niveles de CO2 (ppm) solo durante el 32,40% del tiempo nuestros hijos estudian en condiciones adecuadas de CO2.
Pero esto no es un análisis real. Si cruzamos ambas mediciones podemos comprobar como realmente nuestros hijos estudian en condiciones adecuadas de confort solo durante un 16,16% del tiempo que pasan en los centros escolares (esto equivale a 48 minutos de cada 5 horas de clase).
Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Debemos ser conscientes de que en un entorno urbano pasamos gran parte de nuestra vida en espacios interiores (en los países occidentales se estima que el 80-90% de nuestra vida). Ya en 1983 la OMS estimó que el 20% de los edificios sufría el Síndrome del Edificio Enfermo, un fenómeno derivado en gran parte de la ventilación deficiente de los espacios interiores de los edificios.
Para poder garantizar la calidad del aire interior de una vivienda debemos por tanto asegurar una renovación eficiente del aire, pero en el entorno que nos movemos de las viviendas PassivHaus, debemos asegurar también que esta renovación se realice de forma eficiente, sin pérdidas de energía y sin que se provoque un gran consumo energético.
Una forma de ventilar un edificio sería la ventilación natural, y en determinadas ubicaciones resulta adecuada, pero está limitada por condicionantes como la contaminación acústica, la falta de viento, las tormentas ocasionales, la seguridad ante intrusiones, y la contaminación ambiental, especialmente en entornos urbanos. Por otra parte, la ventilación natural implica una gestión “manual” de las estrategias de ventilación con los inconvenientes que esto conlleva.
Existen otros tipos de ventilación, en ABHAUS nos inclinamos por la instalación de un sistema de ventilación controlada de doble flujo con recuperación de calor a contracorriente, “también conocida como ventilación de confort”
En este caso estamos hablando de un sistema “activo” ya que el corazón del sistema es un equipo de renovación de aire que incluye dos ventiladores con un consumo eléctrico.
Sin embargo, seguimos fieles a los principios de nuestra filosofía y utilizaremos equipos de una gran eficiencia que además de asegurar un consumo energético muy bajo aseguran un altísimo porcentaje de recuperación de la energía embebida en el aire interior.

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Imágenes nº 2, 3 y 4.- Equipo de ventilación con recuperación de calor, esquema de montaje, esquema de
funcionamiento del intercambiador de calor (ref Zehnder)

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Imagen nº 5.- Instalación en obra construida por ABHAUS certificada PassivHaus, recuperador ComfoAirQ-600

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Imagen nº 6.- Distribución de conductos interior desde silenciadores de impulsión y retorno. Obra construida por ABHAUS, certificada PassivHaus

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Imagen nº 7 – Distribución de conductos interior de impulsión y retorno. obra construida por ABHAUS, certificada PassivHaus

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Imágenes nº 8 y 9 – Puesta en marcha y equilibrado de caudales, medición con anemómetro digital.

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Imagen nº 10 – Certificado de Puesta en marcha y equilibrado de la instalación de ventilación

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